¿Cómo cambia la cara al llevar ortodoncia?

Muchas personas interesadas en los tratamientos de ortodoncia sienten cierta preocupación por si pueden cambiarles la forma o la expresión de la cara. Esa preocupación es perfectamente lógica, ya que la recolocación de los dientes puede conllevar modificaciones en el rostro, especialmente en la zona de los labios y en la sonrisa.

Sin embargo, no todos los tratamientos de ortodoncia modifican los rasgos faciales, y los que lo hacen suele ser para bien. Si quieres saber cómo cambia la cara al llevar ortodoncia, sigue leyendo y te lo explicaremos.

 

CÓMO NOS CAMBIA LA CARA LA ORTODONCIA

Lo que llamamos ortodoncia es en realidad un conjunto de tratamientos destinados a modificar la configuración interna de nuestra boca. Eso se logra haciendo cambios en las estructuras que están debajo de los tejidos blandos y modificando, según las necesidades de cada paciente:

  • La colocación de los dientes
  • La relación de tamaño y posición entre el maxilar superior e inferior
  • La anchura y apertura del paladar

Esos cambios a nivel estructural revertirán en una mejor salud bucodental, una sonrisa alineada y harmoniosa y una mejora de funciones como la masticación, el habla e incluso la respiración. Y también pueden modificar los rasgos faciales, cambiando nuestra expresión. Ahora bien, si lo que te preocupa es que se produzca un cambio drástico, que te cueste reconocerte, eso no va a pasar.

La ortodoncia solo va a modificar los tejidos blandos levemente, y no va a afectar a los músculos maseteros, que son los que dan forma a nuestro rostro. Así pues, tu cara no se va a alargar, ni a redondear, ni se va a hacer más fuerte y cuadrada, porque la estructura ósea y muscular que le da forma no se verá afectada en la mayoría de los tratamientos.

La zona más afectada a nivel estético por la ortodoncia suelen ser los labios y el mentón, y siempre para mejor, ya que uno de los objetivos de la ortodoncia es devolver a la sonrisa sus proporciones naturales. Cuando dientes y mandíbulas están alineados y en la posición correcta, la expresión facial se vuelve más simétrica y la sonrisa se ve mejorada. También hay quien nota que se modifican las líneas nasogenianas (esas arrugas que van de la nariz a la comisura de los labios), ya que cambia la manera en que movemos los labios.

 

CASOS EN LOS QUE MÁS CAMBIA LA CARA AL LLEVAR ORTODONCIA


El cambio que podrías notar en el rostro tras un tratamiento de ortodoncia dependerá de qué problemas se hayan tratado específicamente
. En algunos casos, cuando se trata solo de una cuestión de apiñamiento dental o de corregir espacios interdentales algo mayores de lo acostumbrado, probablemente solo vayáis a notar una mejora estética de la sonrisa.

En cambio, en los casos de maloclusión severa, se suele partir de una desproporción entre los maxilares o de una colocación muy errónea de los dientes y tras solucionar ese problema el cambio puede ser notable a simple vista.

Si vuestra cara es muy asimétrica, la mejora será muy elevada e incluso os puede parecer que hay cambios en la nariz o los pómulos, aunque en realidad esas zonas no sufren modificación alguna.

También en pacientes infantiles, un tratamiento de ortodoncia puede guiar el desarrollo saludable de la estructura dentofacial. Algunos hábitos no funcionales como la respiración oral o la succión de dedo pueden provocar cambios en la cara que se pueden evitar con un tratamiento de ortodoncia preventiva.

Los casos en los que más cambia la cara al llevar ortodoncia son:


MANDÍBULA ADELANTADA

En una Clase III, los dientes inferiores se colocan por delante de los superiores. Eso puede pasar porque los propios dientes estén salidos, inclinados hacia afuera, o porque la mandíbula se haya desarrollado demasiado, situándose por delante del maxilar.

En este caso, el rostro antes y después del tratamiento de ortodoncia puede verse notablemente diferente, ya que la ortodoncia estaría orientada a recolocar el maxilar inferior y restaurar la simetría facial.

En los casos en que la mandíbula esté muy adelantada y el tratamiento se inicie en etapa adulta, cuando el hueso ya está completamente formado, es posible, además, que la ortodoncia no baste. Entonces sería necesaria una cirugía ortognática, que sí modificaría en gran medida el aspecto de la cara.


SOBREMORDIDA

Cuando se padece de sobremordida, los dientes superiores quedan demasiado avanzados, llegando casi a ocultar los dientes inferiores. Curiosamente este es un caso en que la sonrisa no se ve afectada, ya que al sonreír raramente mostramos la dentadura inferior, pero que sí se nota mucho en la cara, ya que la sobremordida crea la apariencia de un mentón débil y pequeño. Eso hace que la cara parezca recortarse bajo la boca.

La ortodoncia, al hacer que los arcos se junten correctamente y alinear la mordida, hace desaparecer esa sensación de no tener barbilla y le da a la cara una apariencia más adulta, simétrica y dura. En caso de que el proceso de recolocación de la dentadura deba ir acompañado de cirugía porque el hueso sobresale, el resultado será aún más notable.


MORDIDA ABIERTA

La mordida abierta implica que los dientes superiores e inferiores no se tocan entre sí, o que lo hacen solo parcialmente. Eso significa que ocupan mucho más espacio del que deberían y dejan huecos entre ellos y que, por tanto, nos obligan a mantener la boca semiabierta o a alargar los labios para cubrirlos por completo. Se trata, además, de un tipo de mordida que dificulta la masticación y el habla.

En ambos casos la boca ocupa más espacio del que debería y eso hace que la cara parezca más larga de lo que es, y solucionarlo supone una mejora sustancial de la expresión facial.


EXTRACCIONES DENTALES

Actualmente la ortodoncia suele realizarse sin extracciones dentales previas. No obstante, en algunos casos el ortodoncista aconseja quitar alguna de las piezas. Las piezas que suelen quitarse más a menudo son los premolares, y la razón para hacerlo suele ser que la cavidad bucal resulta pequeña para que todos los dientes estén bien colocados. En este caso se produce apiñamiento dental y es necesario extraer alguna pieza para ganar espacio para el resto.

Pero la extracción de premolares causa una reducción vertical del perfil facial, y es muy posible que tras ella os veáis la cara más corta y el mentón ligeramente más elevado, como si la mandíbula entrase en contacto con el maxilar superior más arriba que antes del tratamiento. La distancia interlabial disminuye, con lo cual los labios se retraen un poco y parecen más delgados, y el surco labio-mental se hace más hondo.

 

PLANIFICAR BIEN EL TRATAMIENTO CON UN ORTODONCISTA


En todo caso, la clave de un tratamiento de ortodoncia exitoso y la manera de que vuestra cara sea más bonita y harmoniosa tras el mismo es una planificación bien conseguida.
Vuestro ortodoncista planificará el tratamiento más adecuado para vosotros partiendo de un estudio completo, no solo de vuestra dentadura, sino también de los demás tejidos de la boca y el rostro.

El análisis inicial deberá incluir fotografías y radiografías de vuestro rostro y de vuestro perfil, y antes de empezar deberíais ser consciente de en qué medida va a cambiar vuestra expresión.

Si buscas una ortodoncia de calidad y un diagnóstico completo, visita las clínicas dentales Titanium y nuestros doctores te informarán de todo.

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